← Todos los escritos

Wellbeing

2023 El año de contrastes

Siempre que explico cómo vivir una buena vida, digo que lo mejor viene de vivir intensamente. Los momentos buenos se disfrutan mucho más. Pero como todo en la vida, tenemos un doble filo en cada acción que tomemos. Básicamente, un costo y un beneficio.

Por un lado, vivir intensamente hace que los momentos buenos se disfruten muchísimo (beneficio). Por otro lado, los malos momentos duelen mucho más (costos). Y es que al vivir intensamente, todas las áreas de tu vida empiezan a florecer. Te propones metas, tienes un camino claro al recorrer el año y estás seguro de conseguir todo lo que te propones.

Este año se vivió así. Empezando teniendo el control, perdiéndolo en muchas ocasiones, surfeando el descontrol y volviendo a controlar la situación.

Hablo de contrastes porque viví tantas cosas buenas como malas. Pero en realidad las defino mal. Construí tantas cosas (buenas) y tantas otras no llegaron a ser construidas (malas). Así que de por sí no hay buenas y malas, solo situaciones que sucedieron y otras que no.

El problema es que te duelen tanto las cosas que no se construyeron. Mi mayor dolor fue que Playone GG no salió ni saldrá a la luz. Al menos por un tiempo. Me preparé para dirigir una startup que nunca pudo ver la luz. Siempre cegado por los mismos espejos de colores que no te hacen ver la realidad. Los mismos errores que comete un novato en esto. Nadie nace sabiendo cómo dirigir una startup y yo no iba a ser la excepción. Me duele saber todo esto porque mi estilo de vida, personalidad y trabajo siempre fueron alrededor de Playone GG. No puedo sentirme más destruido que cuando escuché la noticia del fin de Playone GG. Lo peor es que el producto ya estaba casi listo.

Aparte de eso, destaco todo lo bueno de este año. Estar en pareja con una persona extraordinaria y que me enseñó muchísimo sobre el amor. Realizar el primer evento de IA en Catamarca. Crear la app del colegio de abogados. Y muchos más. Además, me pone sumamente feliz ver a mis amigos progresar, crear y ganar. Siempre voy a estar ahí para lo que me necesiten.

Sin embargo, considero que fue un año muy sesgado. Muchos espejitos de colores. Nunca lo tangible en la mesa. Trabajar para no disfrutar lo conseguido. Para seguir luchando por cosas que prometiste resolver desde temprano en tu carrera.

Voy a ser claro. No fue un buen año. Sí para la empresa, pero no para mí. De todas maneras, de estas experiencias se aprende. Estas son algunas lecciones que aprendí este año:

No dejes lo que importa en manos de otros, especialmente si no los conoces. Es muy fácil ser engañado y terminar recibiendo algo que no querías en lugar de lo que realmente deseabas. Las tareas complementarias se pueden delegar, siempre y cuando tengas claro qué es lo importante. Si no es posible evitar delegar lo importante, mantén un control estricto sobre ello. No permitas que se escape ningún detalle. Por eso, es importante saber qué es lo realmente importante. Aprende sobre aquello que vas a delegar, de lo contrario, podrías ser estafado.

No hay mucho más que decir. Si quieres construir un imperio, impérate a ti mismo. Si quieres ser libre, gobiérnate a ti mismo. Haz aquello que te acerque a la persona que quieres ser todos los días, tantas veces como puedas. De manera activa, siéntate a estudiar. De manera pasiva, a través de podcasts, contenido en redes sociales o charlas.

No te quemes para aparentar. ¿Mira qué lindo, me gasto un millón de pesos en un equipo de Marketing, CUANDO NI SIQUIERA TENGO EL PRODUCTO? ¡QUÉ MIERDA ESTABA PENSANDO! Deja de anticiparte para aparentar. No juegues a esa mierda. Mejor controla, ejecuta y distribuye. Pero no construyas la casa por el techo. Eso ya te tiene que resonar.

Las mierdas de las redes sociales no nos destruyeron. Nos robaron nuestro recurso más preciado, la atención. Cada vez es más difícil concentrarse. Sal de la media. Controla las redes sociales. Elimina el mal hábito de pasar horas viendo reels. ¿Serás consumidor o creador? Y por si no lo has pensado: recupera tu atención. La hemos perdido.


Qué esperar del 2024:

Será un buen año. Desde Argentina, la crisis nos ha llevado a mínimos históricos. Es momento de aprender, crear y ejecutar. Más que nunca. Cuando llegue la recuperación, estaremos listos para combatir. Hemos aprendido lecciones y es momento de tener el mejor año de nuestras vidas.

Es momento de viajar y mudarnos a otro lugar. No hay otro camino. O vivimos la vida o se nos pasa.

Que sea el mejor año de nuestras vidas. Porque lo lograremos. Enfócate.

0x